CORCHO: Tradición Sostenible.

Abrir a un vino no es lo mismo sin su sonido característico, incluye una sensación de ceremonia y de oportunidad sostenible. El corcho es conocido tradicionalmente por los tapones de botellas de vino, pero la utilización de este material es posible en diferentes aplicaciones y lo mejor, con la producción 100% sostenible.


Portugal y España son sus principales productores, utilizan un proceso que quita de la corteza la camada de corcho que se desarrolló en los 9 años anteriores. Cabe el destaque que no hay necesidad de cortar el árbol y que la extracción no daña a su estructura.


Por entre las cortezas vive un ecosistema casi completo, flores silvestres sostienen a las abejas y su producción de miel, animales, pájaros e insectos, plantas medicinales y diversos tipos de setas. Mantener a los árboles es mantener vivo todo este sistema. Además, la calidad de cortafuego de la corteza protege todos a su rededor.


Para más allá de los tapones de vino, el corcho posee algunas características especiales que posibilitan su utilización en diversos artículos. Su estructura celular contiene bolsillas llenas de aire, que añaden una buena flotabilidad así su cartera de corcho no se perderá en la piscina :). También es impermeable a líquidos y gases, que permite su utilización para sellado. Posee un coeficiente alto de resistencia a la fricción que lo hace durable y es un cortafuego natural, perfecto para un maletín de corcho donde quedará seguro su ordenador. Bolígrafos de corcho son muy ligeros y los blocs de corcho protegen sus anotaciones hasta mismo del fuego :)


Finalmente, al saber que su proceso de extracción es sostenible, manteniendo vivo un ecosistema único en el mundo, conjuntamente con sus cualidades físicas naturales, el corcho es una opción fantástica aplicada al concepto de materiales ecológicos. Aparece como un gran aliado a la batalla contra el plástico y su daño ambiental.